Y me parece ridículo, tanta osadía y excusa, tanto escondite para un corazón que tiene sed de amor. Y me parece, que tú, si tú, estás siendo cobarde, boba; y no, no es por pasar a llevar tus decisiones pero me lastima ver tantas cadenas a tu alrededor, me lastima mucho.
—El día en que decidió llorar.